La Fiesta del Mar consolida a Loanco como polo familiar, productivo y turístico de Chanco

Durante el reciente fin de semana, la caleta de Loanco fue escenario de una celebración que, más allá de la música y la gastronomía, volvió a instalar una idea que la comuna de Chanco ha venido trabajando con convicción: el desarrollo también se construye desde los territorios productivos y con identidad local. La Fiesta del Mar, organizada por el Departamento de Turismo de la Municipalidad de Chanco, se desarrolló con una alta convocatoria y un marcado carácter familiar, transformando el borde costero en un punto de encuentro donde confluyeron tradición, emprendimiento y comunidad.

La actividad, que contó con presentaciones artísticas, feria de emprendedores y una variada oferta gastronómica basada en productos del mar, logró dinamizar la economía local durante varios días, beneficiando tanto a pescadores artesanales como a emprendedores y comerciantes del sector. Restaurantes, cocinerías y puestos temporales vieron incrementado su flujo de visitantes, en una muestra concreta de cómo los eventos bien planificados impactan directamente en los ingresos de las familias.

Pero la Fiesta del Mar no es solo una celebración estival. Nace con una misión clara: visibilizar la caleta de Loanco, poner en valor su vocación productiva y proyectarla como un espacio con potencial turístico, cultural y económico. En ese sentido, la participación activa de los Sindicatos de Pescadores N°1 y N°2 fue clave. Ambas organizaciones se involucraron con entusiasmo desde la organización, aportando materiales y colaborando en la logística, reafirmando que el desarrollo local es más sólido cuando se construye de manera colaborativa.

El alcalde de Chanco, Marcelo Waddington Guajardo, destacó el sentido estratégico de la actividad y su impacto más allá de los días de fiesta.
“Loanco es parte fundamental de la identidad productiva de nuestra comuna. Esta fiesta no se trata solo de entretención, sino de generar movimiento económico, visibilizar el trabajo de nuestros pescadores y demostrar que desde los territorios también se construye desarrollo. Cuando la comunidad se organiza y el municipio acompaña, los resultados se ven”, señaló.

La caleta, históricamente ligada al trabajo silencioso del mar, se abrió durante estos días a visitantes de distintos puntos de la región, permitiendo mostrar no solo su gastronomía, sino también el esfuerzo diario de quienes viven de la pesca artesanal. Esa visibilidad —coinciden desde el municipio y el Departamento de Turismo— es fundamental para fortalecer la identidad de Loanco y generar nuevas oportunidades, especialmente en temporadas fuera del verano.

La experiencia de esta nueva versión de la Fiesta del Mar vuelve a confirmar que las actividades con enfoque territorial no solo celebran, sino que activan economías, fortalecen el tejido social y refuerzan el orgullo local. En Chanco, y particularmente en Loanco, el desafío ya no es demostrar que se puede, sino seguir profundizando un modelo que entiende la cultura, el turismo y la producción como partes de un mismo ecosistema.

Loanco no fue solo un escenario. Fue protagonista. Y esa es, precisamente, la señal más clara de que la fiesta cumplió su objetivo.

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